Poner música suave en vuestra imaginación…
¿Recordáis, aquél bonito mes de sePtiembre del bonito año 1969? Un manojo de pequeños y pequeñas empezábamos el “cole” en unos putos barracones.
¡Quitar la música ya!
Llegamos pronto, el colegio que teníamos que estrenar no estaba acabado. Aquella fue la única vez que llegamos (en muchos años posteriores) antes de tiempo a algo, y encima no era mérito nuestro.
Fueron pasando los años. Los fuimos ocupando en no llegar tarde a casa, al colegio, al campo, a casa de los abuelos… y terminamos 8º. Teníamos en el bolsillo el Escoriado Gradular, quicir… Graduado Escolar.
Fíjate que repetí un curso (o fueron dos, no sé…) y así y todo no llegué a tiempo de ver cómo se sentaban juntos chicas y chicos en el mismo aula; llegué tarde a las clases mixtas y a los cigarros compartidos dentro del armario de clase.
Menos mal que en tercer año de instituto una chica entró a estudiar electricidad con nosotros: Claro que, en aquellos años no enseñaba tanga, pero jugaba al fútbol mejor que muchos de nosotros ¡qué alivio!
Y continuaron pasando los años y me llevaron a la mili (perdón, fui yo solo, no vino la Guardia Civil a por mi). Pasaron los mejores trece meses de mi vida. STOP. Volver a leer. PA-SA-RON. Vale, engordé. En un tirilla como yo eso no es malo, pero pasé las de Caín. Y me licenciaron; ya tenía “la blanca” en el bolsillo. Aquel mismo año empezaron a admitir mujeres en el ejército. ¡Santa Madonna!
En fin, desde aquel momento empecé a no ponerme plazos. Hasta hoy, que a mis 22 años (x 2) me iba meando como una persona mayor (más) y me he dicho: si en dos minutos no encuentras dónde, vas a dar el espectáculo en mitad de la calle Velázquez”.
Veo un bar, enfilo hacia él, adelanto a una pareja que iba a entrar, corro al lado de la barra al tiempo que digo: “descafeinadodemáquinacon lechetemplada, ¿losaseosporfavor?”
Esto con la música de Carros de fuego http://www.uco.es/~i42lojuj/chariots.wav está mejor. Imaginar… Vangelis… café… escaleras…
…bajo las escaleras y ¡puñetas! no hay dibujo en la puerta, no quiero entrar en el de señoras; corro a la otra puerta. Dibujo… sí; falda… sí. Grrrrr, el otro es el mío. Oigo pasos bajando apresuradamente la escalera y… ¡Toma! Nananananana, he llegado antes, ñeñeñeñeñeñe. Qué a gusto.
Os imagináis que voy a abrir la puerta, esta no funciona y hay que hacerlo en el de señoras (que es a donde se dirigía mi adversario prostático). Os juro que si hubiese sido así no os lo contaría.
Hoy tenía que llegar antes que alguien a algo.
Salu2
jueves, 28 de febrero de 2008
martes, 26 de febrero de 2008
Debate electoral II
Al finalizar el encuentro, este es el resultado: Becerros 2, Cabestros 1.
Podéis incluso cambiar el color.
Saludos
Podéis incluso cambiar el color.
Saludos
lunes, 25 de febrero de 2008
domingo, 24 de febrero de 2008
La conquista de las tierras del norte
Resulta que en Finlandia está de moda aprender español. No es por que sepan de Cervantes, los Quintero o los Machado, no. A la juventud finesa le gusta Juanes y la música latina… ¡toma ya!Por supuesto, no tengo nada en contra de sus gustos, pero choca que les guste este tipo de música; ¿será por el contraste clima frío ritmo calentorro?
Con un poco de suerte aprenderán que tenemos un gran idioma y con otro poco (o más bien mucha) de suerte nosotros aprenderemos cómo un país puede ser una república y tener el índice de corrupción más bajo de Europa.
Salu2
martes, 19 de febrero de 2008
Las batallitas de la puta mili
Sucedió que, durante mi querido periodo militar, era frecuente salir por la noche de maniobras o de marcha nocturna. Teníamos el record de marcha en la Región Militar de Valencia; eso significaba volver a la compañía (a nuestros aposentos) con unas estupendas ampollas en los pies. Hacíamos como 80 Km. en 12 horas, cargados con nuestras correspondientes armas y mochilas de combate, una escueta ración de comida y de bebida y una gomita para mear andando (esto último es broma, directamente no te daba tiempo a hacerlo). 
Pues bien, una noche salimos del cuartel (Tetuán nº 14, Castellón, hoy desaparecido) a las dos de la madrugada con dirección a la zona del Maestrazgo. A veinte kilómetros más o menos debíamos coger un camino a la izquierda de la carretera (nada menos que la N-340) y al avispado Alférez de complemento que llevábamos como mando no se le ocurrió otra cosa que decir que, para asegurarnos, lo rebasaríamos y después a dar la vuelta en la carretera. Nosotros (que íbamos con él en un todo terreno) le dijimos que no se podía hacer eso, que los todo terreno podíamos pero el camión (un Pegaso cargado de soldados) no podría maniobrar; por cojones se hizo lo que ordenó.
Ante la estupidez mayúscula del mequetrefe aquél se me ocurrió decir que sería conveniente bajar de los vehículos para señalizar la maniobra, así que me tocó a mí; me bajé del vehículo me planté en el medio de la carretera (a esas hora no había tráfico) pero a nadie se nos ocurrió que de noche sin linterna y vestido de verde poco podía hacer.
Los vehículos ligeros dieron la vuelta sin problemas y el camión empezó a dar marcha adelante y atrás para poder girar. A lo lejos unas luces pequeñitas y yo preparado a bastantes metros, con la gorra en la mano, de repente las luces pequeñas quedaban justo encima de un par de focos enormes, estaba a poca distancia de un cambio de rasante por lo que las luces pequeñas que vi eran las de galibo de un camión enorme cargado de gres de Nules. Cuando me quise dar cuenta el camión estaba demasiado cerca y por más señas que hacía él seguía a toda velocidad, hasta que el conductor debió de ver un marciano en mitad de la carretera dando saltos y gritando y pegó un frenazo que heló la sangre de los de dentro del camión, que estaban ajenos a lo que se les venía encima.
Por mi parte lo último que hice fue dar un salto a la cuneta y rodar. Cómo verían (desde su posición no pudieron ver el salto) mis compañeros la cosa que bajaron de los vehículos con el propósito de despegarme del asfalto. Todos menos el Alférez sopla gaitas.
El camión derrapó y pasó justito entre nuestro camión y el terraplén lateral.
Mis compañeros me agradecieron lo que hice, pero, por supuesto, no hubo ningún reconocimiento por parte de los mandos. Bueno sí, a las pocas semanas me degradaron; pero esa será otra historia.
Salu2

Pues bien, una noche salimos del cuartel (Tetuán nº 14, Castellón, hoy desaparecido) a las dos de la madrugada con dirección a la zona del Maestrazgo. A veinte kilómetros más o menos debíamos coger un camino a la izquierda de la carretera (nada menos que la N-340) y al avispado Alférez de complemento que llevábamos como mando no se le ocurrió otra cosa que decir que, para asegurarnos, lo rebasaríamos y después a dar la vuelta en la carretera. Nosotros (que íbamos con él en un todo terreno) le dijimos que no se podía hacer eso, que los todo terreno podíamos pero el camión (un Pegaso cargado de soldados) no podría maniobrar; por cojones se hizo lo que ordenó.
Ante la estupidez mayúscula del mequetrefe aquél se me ocurrió decir que sería conveniente bajar de los vehículos para señalizar la maniobra, así que me tocó a mí; me bajé del vehículo me planté en el medio de la carretera (a esas hora no había tráfico) pero a nadie se nos ocurrió que de noche sin linterna y vestido de verde poco podía hacer.
Los vehículos ligeros dieron la vuelta sin problemas y el camión empezó a dar marcha adelante y atrás para poder girar. A lo lejos unas luces pequeñitas y yo preparado a bastantes metros, con la gorra en la mano, de repente las luces pequeñas quedaban justo encima de un par de focos enormes, estaba a poca distancia de un cambio de rasante por lo que las luces pequeñas que vi eran las de galibo de un camión enorme cargado de gres de Nules. Cuando me quise dar cuenta el camión estaba demasiado cerca y por más señas que hacía él seguía a toda velocidad, hasta que el conductor debió de ver un marciano en mitad de la carretera dando saltos y gritando y pegó un frenazo que heló la sangre de los de dentro del camión, que estaban ajenos a lo que se les venía encima.
Por mi parte lo último que hice fue dar un salto a la cuneta y rodar. Cómo verían (desde su posición no pudieron ver el salto) mis compañeros la cosa que bajaron de los vehículos con el propósito de despegarme del asfalto. Todos menos el Alférez sopla gaitas.
El camión derrapó y pasó justito entre nuestro camión y el terraplén lateral.
Mis compañeros me agradecieron lo que hice, pero, por supuesto, no hubo ningún reconocimiento por parte de los mandos. Bueno sí, a las pocas semanas me degradaron; pero esa será otra historia.Salu2
martes, 12 de febrero de 2008
Las cadenas de la interné
No me gusta que me manden correos-cadena, de esos que terminan diciendo: “… y si no reenvías este correo en las próximas 92 horas a por lo menos 27 amigos, incluido quien te lo envió, tendrás 4 años de mala suerte”.Pero quién coño de amigo. ¿Acaso presupone que me hace un favor? ¿Qué pretende, que me vaya peor?
A mis amistades ya las he informado de que, a ser posible, no me manden este tipo de correos; todavía queda alguno/a que no se da por aludida/o.
Os preguntaréis el por qué de que no me guste… nooooooooo. Yo sé que no os lo preguntáis porque sois gente inteligente. Pero apuntaré, por si acaso leen esto desde sitios donde el riego sanguíneo no fluya, que tiene que ver con la libertad de decisión y con la capacidad de criterio.
¿Y por qué la capacidad de criterio? Porque creo que hay que ser selectivos a la hora de reenviar los correos (la mayoría absurdos) que nos llegan a la bandeja de entrada.
El otro día me mandó una buena amiga de Teruel (ese extraño lugar que no existe) el ya “famoso” video* de amnistía internacional (las minúsculas son adrede) pidiendo mi opinión. Yo ni lo conocía ni había oído hablar de él. Después de verlo y leer el texto que lo acompaña flipé en colorines.
El video* no tiene nada de partidista, con lo que dudo que el Gobierno se lo vete a las cadenas privadas (de hecho mi mujer lo vio en una de ellas hace poco); lo que sí que es partidista es el texto adjunto al video*. El Gobierno, supongo, que lo que ha hecho es no admitir (a pesar de su “gratuidad”) su exhibición en las cadenas públicas de ámbito nacional; además, sigo suponiendo, que habrá recomendado la no exhibición en el resto de cadenas por las repercusiones de todo tipo que puede desencadenar y que no sé si los de AI han valorado.
De lo que no me cabe duda es de que sí que han valorado la publicidad que les está dando esto, por lo que, aunque me parezca bien el contenido, les otorgo un cero por las formas.
Este es el texto: “El Gobierno de España lleva ocho meses impidiendo que veas este spot de Amnistía Internacional en los canales de televisión nacionales. Han dicho que no es de utilidad pública y que además es publicidad partidista y política (prohibida fuera del periodo electoral) y por ello amenazan con multar a los medios de comunicación que lo emitan.
Ayuda al Gobierno a rectificar: entra ahora y difunde el spot!”
Amnistía Internacional
¡Ah! Que no era un video*, que es un spot. Manda güevos. Ahora que he aprendido a decir fragoneta… vaya con el payo.
Les ha faltado poner: “reenvía esto a tus amigos en las próximas 48 horas y serán respetados tus derechos. Juan Palomo no lo hizo y pisó una ñorda de vaca”.
http://es.wikipedia.org/wiki/Cadena_de_correo_electrónico
Salu2
*Yo y mi empeño en no acentuar una palabra latina que ha sido vilmente sajonizada…
lunes, 11 de febrero de 2008
Arte y Pico

¡Me encanta! He recibido el premio Arte y Pico que otorgamos los propios editores de cuadernos.
Gracias a Natacha, que con su blog ...Y la luz se hizo me demuestra no estar demasiado equivocado en mis opiniones y cabreos cotidianos.
Este reconocimiento conlleva cumplir con unos requisitos que, en este momento, no puedo asumir pero que pronto solventaré; en concreto hay uno que es premiar a cinco blogs que me gusten, pero resulta que no visito tantos. Lo dicho, en breve lo resolveré, porque tampoco vería oportuno valorar por premiar.
Besos, Natacha. De nuevo gracias por tus visitas.
HOY ME HA PASADO
He rechazado una oferta de trabajo por ética. Es algo que jamás pensé que haría, como tampoco pensé que se daría la situación que lo ha provocado.
La semana pasada me llamaron para cubrir una plaza de TUTOR-PROFESOR en diseño gráfico para una "consultoría". Nos citamos para una entrevista y la sorpresa es que lo que me ofrecían era una tutoría para ofimática e inglés.
La verdad es que llevar una tutoría de ofimática no me resultaría difícil, tengo conocimientos suficientes, además el manual lo tendría siempre delante; pero en inglés la cosa cambia. Como en el chiste yo domino el inglés si es bajito y se deja, vamos que hablo como los indios americanos en las películas. No me imagino a un alumno pidiéndome la conjugación del verbo blow, podría ser una risa, menos para el alumno, que perdería su tiempo.
Esta situación me hace pensar en qué manos está la formación para el personal de las empresas que contratan los servicios de estas "consultorías". En concreto esta está implicada en un caso de corrupción descubierto en Andalucía, por apropiación indebida de 50 millones de euros y falsedad en documento público.
Salu2
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