jueves, 28 de febrero de 2008

Y es que… siempre he llegado tarde a todo, ¡cojones!

Poner música suave en vuestra imaginación…
¿Recordáis, aquél bonito mes de sePtiembre del bonito año 1969? Un manojo de pequeños y pequeñas empezábamos el “cole” en unos putos barracones.
¡Quitar la música ya!
Llegamos pronto, el colegio que teníamos que estrenar no estaba acabado. Aquella fue la única vez que llegamos (en muchos años posteriores) antes de tiempo a algo, y encima no era mérito nuestro.
Fueron pasando los años. Los fuimos ocupando en no llegar tarde a casa, al colegio, al campo, a casa de los abuelos… y terminamos 8º. Teníamos en el bolsillo el Escoriado Gradular, quicir… Graduado Escolar.
Fíjate que repetí un curso (o fueron dos, no sé…) y así y todo no llegué a tiempo de ver cómo se sentaban juntos chicas y chicos en el mismo aula; llegué tarde a las clases mixtas y a los cigarros compartidos dentro del armario de clase.
Menos mal que en tercer año de instituto una chica entró a estudiar electricidad con nosotros: Claro que, en aquellos años no enseñaba tanga, pero jugaba al fútbol mejor que muchos de nosotros ¡qué alivio!
Y continuaron pasando los años y me llevaron a la mili (perdón, fui yo solo, no vino la Guardia Civil a por mi). Pasaron los mejores trece meses de mi vida. STOP. Volver a leer. PA-SA-RON. Vale, engordé. En un tirilla como yo eso no es malo, pero pasé las de Caín. Y me licenciaron; ya tenía “la blanca” en el bolsillo. Aquel mismo año empezaron a admitir mujeres en el ejército. ¡Santa Madonna!
En fin, desde aquel momento empecé a no ponerme plazos. Hasta hoy, que a mis 22 años (x 2) me iba meando como una persona mayor (más) y me he dicho: si en dos minutos no encuentras dónde, vas a dar el espectáculo en mitad de la calle Velázquez”.
Veo un bar, enfilo hacia él, adelanto a una pareja que iba a entrar, corro al lado de la barra al tiempo que digo: “descafeinadodemáquinacon lechetemplada, ¿losaseosporfavor?”
Esto con la música de Carros de fuego http://www.uco.es/~i42lojuj/chariots.wav está mejor. Imaginar… Vangelis… café… escaleras…
…bajo las escaleras y ¡puñetas! no hay dibujo en la puerta, no quiero entrar en el de señoras; corro a la otra puerta. Dibujo… sí; falda… sí. Grrrrr, el otro es el mío. Oigo pasos bajando apresuradamente la escalera y… ¡Toma! Nananananana, he llegado antes, ñeñeñeñeñeñe. Qué a gusto.
Os imagináis que voy a abrir la puerta, esta no funciona y hay que hacerlo en el de señoras (que es a donde se dirigía mi adversario prostático). Os juro que si hubiese sido así no os lo contaría.
Hoy tenía que llegar antes que alguien a algo.

Salu2

6 comentarios:

Natacha dijo...

jajajajaja. Me ha encantado. Eres un Crack
Un beso amigo. Tal vez nos cruzamos algún día con los libros del cole.
Natacha.

el viejo más viejo del palco dijo...

Como nuestras vidas corren paralelas, esta entrada tuya calca mi experiencia también. Estrenamos el mismo cole, lo hicieron mixto cuando nos fuimos, en mi instituto pasó lo mismo con la chica, sólo que no estudiaba electricidad sino COU de ciencias mixtas.

Sólo que en la mili, a la que yo sí que fui solito, y para más inri, estando ya en Madrid me destinaron a una cosa que se llamaba ¡Compañía Mixta! Bueno, entre los pitufos (músicos) quizás hubiese alguno un poco más femenino que otro, pero mujeres no había. También se esperaron a que nos fuéramos con la blanca en el bolsillo.

Generación capulla, creo que nos llaman.

diaouled dijo...

Muy bueno, me gusta tu estilo y me siento reflejado, espero que sigamos en contacto. Mientras tanto voy a ver si llego pronto a casa por llegar pronto a algo: aunque tuve la suerte de pillar la época de colegios mixtos, como dices, las niñas no enseñaban tanga (dios mío! si enseñar mínimamente la hombrera del sujetador podía suponer un infierno de vergüenza para ellas!)

Generación de transición, diría yo, viejo más viejo, y por tanto generación desaprovechada, generación de la miel en los labios.

Abrazos.

Our house dijo...

Gracias, diaouled.
Puñetas, qué dificil es pronunciar tu nick.
Estamos en contacto.

Salu2

diaouled (JotaJota) dijo...

Me puedes llamar JotaJota, eres el segundo que me lo dice, pero es que tiene su sentido (lo explico en mi perfil).

Bowman dijo...

Es mejor llegar tarde que no llegar... e incluso que llegar demasiado pronto.

Fui al mismo colegio (y, de hecho, la misma clase) que JotaJota. Siempre mixto (el único sitio no mixto en el que estuve fue en la mili) y, aunque no enseñaban tanga, no pude fiarse uno de las mosquitas muertas, pues creo que el pánico y la timidez que he tenido siempre para acercarme a las mujeres viene de mis experiencias en 1º y 3º de básica. Verdaderas acosadoras sexuales, oye (es demasiado duro para contarlo con detalles) No es por nada pero debía ser muy guapo entonces (¡según mi madre los turistas extranjeros me fotografiaban!). Baste decir que, en las fotos de la comunión (primer plano de la cara) parezco una niña.

Pero, cuando llegué a 8º debí estropearme porque entonces si quería ser "acosado" y no me comía ni una rosca. Ya ves, llegar demasiado pronto no es bueno tampoco, porque "terminas" antes de tiempo.